cambiar de trabajo

Lo que debes saber antes de cambiar de trabajo

En determinados momentos de nuestra vida se da la situación en la que valoramos cambiar de trabajo. Los motivos pueden ser variados y las razones aplastantes, sin embargo, no siempre es recomendable tomar la decisión sin valorar las consecuencias ni la situación.

Para ayudarte a dar el paso con garantías, hemos reunido una serie de planteamientos que deberías analizar antes de cambiar de trabajo y tomar una decisión precipitada que pudiera perjudicarte más que ayudarte.

No nos olvidemos de la objetividad con la que debes sopesar todos y cada uno de los aspectos más importantes de la situación. Dejarnos llevar por las emociones podría ser el mayor de los errores, sobre todo al principio.

¿Estás cumpliendo actualmente tu objetivo profesional?

Antes de cambiar de trabajo, ¿Crees que tu situación y progresión van por buen camino? Definir tus metas te ayudará a tomar las decisiones en función del objetivo.

¿Qué quieres conseguir en tu trabajo? Puede que desees un ascenso y llegar a ser el responsable de todo tu departamento, que aspires a gestionar la empresa o simplemente quieras mejorar tu calidad de vida o sueldo.

Todas estas metas son perfectamente respetables, pero para alcanzarlas debes saber qué quieres conseguir en el futuro y valorar si cambiar de trabajo te va a ayudar a conseguirlo o no.

Una vez definida tu prioridad profesional, puedes centrarte en los sentimientos y emociones que te empujan a cambiar de trabajo dentro de este punto. Es decir, ¿Te sientes realizado/a y con motivación para seguir en tu actual puesto?

No estar a gusto en un sitio, por muy bien remunerado que esté, se podría convertir en un auténtico infierno de duración indefinida. Por eso es fundamental valorar todos los aspectos y conseguir dar pasos hacia tu bienestar.

¿Cuáles son las razones por las que quieres cambiar de trabajo?

Si estás aquí es precisamente porque el pensamiento ronda tu cabeza, porque necesitas información y un pequeño empujón para ayudarte a dar el paso. Ahora bien, ¿Qué sientes y piensas ahora mismo?

Las razones por las que cambiar de trabajo se convierten en una opción son variadas, pero normalmente vienen de la mano de la frustración y el desgaste, donde mantenemos una sensación constante de insatisfacción por el empleo que mantenemos.

Ya hablamos del burnout, un desgaste mental y físico que termina afectando cualquier plano de nuestra vida, sin embargo, ¿Qué te está empujando ahora mismo a tomar esta decisión de cambiar de empleo?

síndrome de desgaste

Antes de dar el paso y dejar la empresa, contempla la opción de agotar todas las opciones. Pregunta sobre cambios, ofrece tu punto de vista y escucha la impresión de tu superior. Quizá ellos mismos puedan proporcionarte el cambio que necesitas.

El departamento de recursos humanos, además de proporcionar las nóminas de los empleados y contratar a otros, tiene la función de atender las necesidades de sus trabajadores. Quizá no estaría de más tratar de transmitirles tus inquietudes y hacer ver a la empresa que necesitas avanzar.

Ahora pasemos a las mejoras que proporciona la nueva empresa

Porque, imaginamos que tendrás una oferta y habrás buscado ya la alternativa, ¿Verdad? Esta es la parte en la que te recordamos la necesidad de evitar los impulsos emocionales sin tener un plan B.

A todos se nos pasa por la cabeza marcharnos, cambiar de trabajo y dejar atrás todo lo que consideramos que actualmente nos impide evolucionar a nivel profesional. Sin embargo, para hacerlo es vital contar siempre con un recurso alternativo, bien sea una oferta o un proyecto profesional y personal.

¿Las condiciones del nuevo puesto de trabajo son mejores?, ¿Hay optimismo e ilusión en tu nuevo objetivo profesional? Si la empresa actual no cede a escuchar tus necesidades, mantienes tu disconformidad y lo que te espera fuera es mejor, quizá sea el momento de valorar la opción de cambiar de trabajo.

Por lo tanto, si la empresa actual no atiende a razones y tú consideras que hay que salir de ahí cuanto antes, hazlo. No hay nada más perjudicial para una persona que verse estancada y frustrada durante años haciendo algo que no quiere.

Recuerda que cambiar de trabajo conlleva consecuencias

Sea cual sea la razón que te empuje a hacerlo, cambiar de trabajo implica llevar a cabo una serie de modificaciones y alteraciones en tu vida que irán mucho más allá del plano profesional.

Desde la rutina de trabajo hasta las relaciones que mantengas con tus nuevos compañeros de trabajo. Por eso es muy importante dedicarte unos minutos a valorar todo lo que implican estos cambios.

Pero, no podemos centrarnos en recordar únicamente los riesgos que implica, ya que también habrá recompensas y mejoras que permitirán que puedas seguir creciendo profesionalmente.

Esta parte es donde descubres que no todos los jefes son cretinos, se puede conseguir una mejora salarial y tu vida no depende de un trabajo que no querías.

En la mayoría de los casos, cambiar de trabajo es un pensamiento que se ha ido generando con el desgaste que provoca el paso del tiempo y la insatisfacción dentro de la empresa. Por lo que, si consideras que no puedes más donde estás, te invitamos a moverte.

Y si vas a cambiar de trabajo…

No te olvides de las formalidades, como es comunicarlo con antelación. Al menos, 15 días, para que de esta forma la empresa pueda organizarse y tú no tengas problemas legales más adelante a la hora de finalizar el contrato oficialmente.

Si todavía no has encontrado una alternativa, recuerda que para cambiar de trabajo no necesitas más que tu predisposición, sin embargo, para gustar a las empresas es fundamental contar con un buen currículum que ofrezca la mejor versión de ti.

Además, quizá la figura de un coach profesional pueda solventar alguno de los temores o bloqueos que actualmente impiden que puedas dar el paso hacia el cambio.

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